Cuenca 14 de mayo de 2025.- La Demarcación de Cuenca del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha (COACM) ha participado activamente, con numerosos activos, en el simulacro de emergencia organizado por el Gobierno regional en Villanueva de la Jara, en el marco del Plan Territorial de Emergencias de Castilla-La Mancha (PLATECAM), que ha recreado un accidente aéreo con múltiples escenarios de riesgo.
En esta jornada de trabajo multidisciplinar, los arquitectos conquenses han formado parte del equipo técnico encargado de valorar la estabilidad estructural de los edificios afectados, colaborar en la evaluación de daños y proponer soluciones inmediatas para garantizar la seguridad de las personas y de las infraestructuras implicadas en la emergencia.
La intervención de los profesionales de la arquitectura ha sido clave especialmente en la simulación del derrumbe parcial de la Casa de la Cultura, provocado por el impacto de la aeronave contra el depósito de agua del edificio. En este punto, el análisis técnico de los arquitectos ha permitido simular con rigor la toma de decisiones que se adoptarían en una situación real de colapso estructural.
Desde la Demarcación de Cuenca se destaca la importancia de que los colegios profesionales estén integrados en los protocolos de emergencia, y se agradece la oportunidad brindada para participar en este tipo de ejercicios, que permiten poner en práctica los conocimientos técnicos y reforzar la coordinación con el resto de grupos intervinientes, desde cuerpos de seguridad y emergencias hasta servicios sanitarios y protección civil.
“El papel del arquitecto en situaciones de crisis va más allá del diseño y la construcción. También estamos preparados para intervenir en emergencias, evaluar riesgos y garantizar que las decisiones que se toman en momentos críticos estén basadas en criterios técnicos y de seguridad”, han señalado desde la Junta Directiva.
Este ejercicio ha contado con la participación de más de 150 efectivos de diversos organismos y servicios especializados, y ha permitido comprobar la capacidad de respuesta del sistema de emergencias ante una catástrofe de gran escala.

